9. De lo que alimenta...
Uno tras otro… momento tras momento… Se manifiesta un regalo constante que no tiene precio; que está presente sin exigencias o pretensiones. Es como el oxígeno que está aquí… y punto… que lo quieras o no, su presencia es inevitable y no exige nada a cambio… tan solo que liberes tus pulmones por unos leves instantes, para entrar y cumplir su función transformadora… Porque sin oxígeno, ¿cómo puedes concebir la vida? Pero así como entra… sale… y el hecho de que salga transformado en gas carbónico, no quiere decir que ha desaparecido… está allí… el hecho de que salga no implica que te vas a quedar sin él. El sentido común y natural de la vida no tiene en sus planes la acumulación y la avaricia… Te muestra que es en el flujo de las cosas, es donde se disfruta de la abundancia. Cuando estás en la capacidad de soltar y generar vacío, para que cada instante seas renovado con lo nuevo, permitiendo que lo que necesite salir… salga… estás en un estado de Inocencia. Imagínate a una perso...